Me paso entre la lluvia
y las sombras de ayer.
Los sonidos se van y retornan,
igual que tus imágenes y mi sueño.
También me guardo algo de vez en cuando;
la angustia de tu ausencia me lo pide,
mas que por el gusto de recordarte,
detenida como un anuncio de espectacular
He de regresar a los coches y las tardes ardientes,
a los gritos y la furia colectiva de transeúnte,
pagar la cuota de dolor por placer inmaculado;
vehemente y furioso en la ciudad que no me reconoce.
A veces me harto de hablarte de ausencias,
porque mis pasos no van mas allá.
Todos se marchan a por vidas distintas...
y yo sigo ausente entre tanto que se marchó...

2 comentarios:
Màs que una màquina usted es un corazòn que va cantando penas y amores.
Una delicia la forma, que se desliza y lleva.
Un abrazo
no se quede varado, levante la mirada y descubrà lo que le hace falta.
besos
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