lunes, 15 de octubre de 2007

Perjura

Mi rostro se desdobla traspuesto en la noche,
si pudiese separarme y fragmentarme todo,

la cosa consistiría simplemente en tres fondos:

Esperarte ausente de mí y salirte al paso cada vez.

Ya no basta la obscuridad sobre tu pecho,
ni la calidez sonora de tus labios en las nubes,

tampoco que me muestres tus hombros recortados,

atados a la saliente púrpura y querible de tu corazón.


Este hundirse hacia la historia de otros,
este apagarse la sangre en los ojos de alguien más,

esta ansiedad de palabras dichas por ti a los demás,

esta avidez de estar tras tus pasos sin mas que andarte.


No basta pues ni siquiera saberte, menos sentirte.

Las palabras se tornan herramientas difusas y hoscas,

donde los labios van tras los labios carmines,

donde los ojos van a por los ojos y solo por tus ojos,

donde se repite la insoportable visión de agotárteme

desértica y traslucida... para ya solo amarte sin palabras...


El agua que sorbo del tiempo que me das se acaba,
sin desprecio de tus manos cuando me buscan,

tan solo para sentirse seguras sin ser mas allá,

por que cuando se acaban las palabras,

sólo quedan los besos y esos,

esos no los das.

viernes, 5 de octubre de 2007

Hablarte de ausencias

Me paso entre la lluvia

y las sombras de ayer.

Los sonidos se van y retornan,

igual que tus imágenes y mi sueño.

También me guardo algo de vez en cuando;

la angustia de tu ausencia me lo pide,

mas que por el gusto de recordarte,

detenida como un anuncio de espectacular

He de regresar a los coches y las tardes ardientes,

a los gritos y la furia colectiva de transeúnte,

pagar la cuota de dolor por placer inmaculado;

vehemente y furioso en la ciudad que no me reconoce.

A veces me harto de hablarte de ausencias,

porque mis pasos no van mas allá.

Todos se marchan a por vidas distintas...

y yo sigo ausente entre tanto que se marchó...

jueves, 4 de octubre de 2007

Cuando estás

He de decir tantas cosas.

Es tormentoso mirarte pequeña,

salir sin encontrar motivos

si no caminar a tu lado...

El mundo mira sin una razón,

sin pensar en lo que tengo.

No saben que hay en tu rostro,

ni como tus labios me muestran

una canción.

Callar la sonrisa del viento,

negarse ante la furia roja del ocaso,

cerrar los ojos a las estrellas,

correr a tu lado sin pensarlo.

Siempre tengo noción de que estas,

cuando tus olores de flor veraniega

se impregnan en mi boca ansiosa,

igual al polen que forma la miel.

Es confusa la noción de decirte

por que las palabras se me acaban,

igual que hablar del frío en el rostro,

cuando la montaña te infunde miedo

ante el vacío.

Aun, sin mas sonríes y sientes la gracia

Que hizo deidad a los olimpos sin pensarlo

tanto poder se va cuando te sabes hombre

Vital y arrojado... trémulo y ordinario.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Ser y estar

Haces la punta del tiempo en mis manos,
cuando avanzo lento entre tu mirada que crece,

y me esparzo ante tus ojos que alumbran el camino.

A veces, y solo a veces me canso de salirte al paso,
golpeando las piedras del camino, secando los charcos,
orillando la maleza hiriente para que nada te acaricie.

Entonces crece tu rostro y tus cabellos me abrazan,
afrodita de ojos negros y bronce en los largos brazos.
Acallo mi queja y te construyo un castillo en mis sueños.

Aquí se detiene todo,
la fantasía de dormir (en tu vestido)

se hace el margen que separa la estridencia de ser y estar...

No me permito la duda...
Te quiero con la aurora a cuestas,
y te odio, para quererte aun más...

martes, 2 de octubre de 2007

Esta sola

Hay demonios rondando
porque hay dolor en las cosas.

Podría ser amarga y tonta.

A veces se esconde tras el rostro.

Podría herirme de muerte,

ahogarme en el silencio de su rostro,

robarme el alma y guardársela.

Es tan frágil como una gota

de cristal hondo y adorable,

mas nunca podrá caer

sin que mis ojos,

sin que mis manos,

sin que mi cuerpo todo,

se deshagan por su sonrisa,

que si pudiese seria eterna.

lunes, 1 de octubre de 2007

Para no volver sin ti

Me place reírte y dolerme luego,
saltar y no matar la carne hosca,
padecer la furia del sol en los brazos
y caer junto a la noche sin más.

Ya no vendrás y a veces te extraño,
todo el tiempo te pienso,
que no es lo mismo el río y la corriente;
enmendarte en las lagrimas o el
arrepentimiento.

Suelo llorar tranquilo sin perderte,
y soy antes que tú y que yo
cuando te recuerdo inmaculada,
triste y mirándome sin hacerlo.

Abriendo los ojos para darme el pasado,
Y serrándolos sin hacerlo,
Solo para negarme el presente,
tal vez sin saberlo a cuenta de mi dolor.

Apago la mirada y eres imagen
intacta y quieta en mi frente.
Enciendo un poco la conciencia
y me dueles la mar que no conozco.

Me canso de las alas rosas
pero no me quejo por amar el vacío,
mas bien te contengo
y no me parto ni me voy para ti y por ti.

Te haces daño y me hechas al olvido
de donde te grito para que no escuches,
y de donde salgo cada noche
para mirarte dormir sin gesto alguno.

A veces la noche me reprocha
la inusual vanidad de mirarte,
sin atinar un poco en tus brazos
o tu vientre, que más bien en tu rostro.

Quisiera desgarrar la aurora
para que muriese y quedara quieta,
así jamás dejaría de tenerte
y tu sueño seria placentero y sin fin.
Ya no hay mas allá.
De pronto me vi frente a tus labios,
tuve la sensación de besarte
y no bastó, por que nunca se acaba.

El fin es la derrota
y no acabo para no perderme.
Para no regresar triste,
para no volver sin ti
ni tus pasos que me enervan.

No puedo con la tempestad
que emerge tras de ti,
y no me venzo ante tal gracia,
si no cuando sonríes y me abrazas.

No sé decir cosas dulces
y me crispa la piel pensarlas.
Por que no hay calma ni razón,
ni manera de decirlas cuando estas.

Hoy me levanto hacia oriente
cansado de siempre y de nunca,
agotando la esperanza que no hay
y hablándole a mi figura en el espejo.

Ya no hay respuestas
que no valgan por no tener sentido.
¿Que pudiera decirle al corazón?
Hoy te marchas y no hay vuelta atrás...