He de decir tantas cosas.
Es tormentoso mirarte pequeña,
salir sin encontrar motivos
si no caminar a tu lado...
El mundo mira sin una razón,
sin pensar en lo que tengo.
No saben que hay en tu rostro,
ni como tus labios me muestran
una canción.
Callar la sonrisa del viento,
negarse ante la furia roja del ocaso,
cerrar los ojos a las estrellas,
correr a tu lado sin pensarlo.
Siempre tengo noción de que estas,
cuando tus olores de flor veraniega
se impregnan en mi boca ansiosa,
igual al polen que forma la miel.
Es confusa la noción de decirte
por que las palabras se me acaban,
igual que hablar del frío en el rostro,
cuando la montaña te infunde miedo
ante el vacío.
Aun, sin mas sonríes y sientes la gracia
Que hizo deidad a los olimpos sin pensarlo
tanto poder se va cuando te sabes hombre
Vital y arrojado... trémulo y ordinario.

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